El Místico

martes, 9 de julio de 2013

La conjetura de Maldacena


La conjetura de Maldacena

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La conjetura de Maldacena, también llamada correspondencia AdS/CFT (por Anti de Sitter/Conformal Field Theory) es la (aún no demostrada) equivalencia entre una teoría de cuerdas definida en un espacio anti de Sitter y una teoría cuántica conforme de campos sin gravedad definida en el borde del mismo. La primera es esencialmente una teoría semiclásica de la gravedad mientras que la segunda es una teoría cuántica. El espacio Anti de Sitter es una solución simétrica de las ecuaciones de la relatividad de Einstein. La conjetura fue propuesta por el físico argentino Juan Maldacena en 1997 y es de fumdamental importancia para una teoría cuántica de la gravedad.
Para comprender un poco más el significado y marco de la conjetura, recordemos que uno de los principales problemas abiertos de la física es unificar la teoría de la relatividad general, que describe la gravitación y explica estructuras de gran tamaño tales como estrellas y galaxias, con la mecánica cuántica. La aplicación de las teorías cuánticas de campos estándar a la gravedad exhibe ciertos problemas a altas energías, los que en principio surgen por considerar las partículas elementales como puntuales.
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La teoría de cuerdas postula en cambio que las partículas elementales, tales como un electrón o un quark, en lugar de ser puntuales son en realidad vibraciones de unacuerda que oscila en un espacio-tiempo de dimensión mayor a 4. Las distintas partículas elementales corresponden a distintos tipos de oscilación de la cuerda. Y entre ellas, surge de modo natural el gravitón, la partícula mediadora de la gravedad. Existen varias teorías de cuerdas que varían en el número de dimensiones, englobando la teoría M a todas ellas en un espacio de 11 dimensiones! Las cuerdas serían en realidad secciones de una membrana bidimensional vibrando en 11 dimensiones.
No obstante, debe mencionarse que existen también otras teorías alternativas en desarrollo para una descripción cuántica consistente de la gravedad, tal como la muy atractiva loop quantum gravity, más cercana a las reglas usuales de la mecánica cuántica. La misma predice una cuantización del espacio, con operadores cuantizados de área y espacio, e incluso un Big Bounce en lugar de Big Bang.


* * *

 ¿Quien es Juan Maldacena...?



                  Un orgullo para el país. A todos nos gustaría
felicitarlo..,aclamarlo como a un campeón...
                  Sin embargo, nadie habla de él...


                  El nuevo Einstein se llama Juan y tiene apenas 43
años. Nació en el barrio porteño de Caballito y hoy está en la tapa de
varios diarios del mundo porque ganó el Yuri Milner que es un premio a
las investigaciones sobre física fundamental que otorga tres millones
de dólares. Escuchó bien ... Tres millones de dólares!!!. Un dato para
comparar: El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil
dólares. Esto no es todo. A los 30 años, Juan, recibió en Budapest uno
de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y
fue tapa del New York Times.

                  Se podría hacer una película titulada: “Juan, de
Caballito a Budapest”. O mejor dicho, a Harvard. Allí en Harvard, en
la cumbre de la excelencia educativa, está trabajando este ex vecino
del barrio porteño de Caballito. Es el profesor vitalicio más joven de
la historia de Harvard.


                  Juan es la expresión de una historia luminosa que
debería hacer inflar de orgullo el pecho a los argentinos. Hay que
tomarlo como una forma de superar tanta irracionalidad y odio que a
veces siembra la realidad cotidiana.
                  Una manera de equilibrar tanta mala nueva. Juan
Martín Maldacena, en estos tiempos olímpicos, debería subir al podio
más alto y y recibir una medalla de oro gigante.


                  Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria
que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de
los científicos más populares del planeta. Muchas publicaciones
científicas se preguntan si el mundo no está ante la presencia de un
nuevo Albert Einstein. Es que precisamente, su gran descubrimiento
tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento que fue
Einstein. Juan formuló una nueva teoría que explica mejor cómo está
formado y cómo funciona el universo.


                  Esa teoría fue bautizada como “La conjetura de
Maldacena”.Mediante este logro, Maldacena logró unificar teorías que
parecían irreconciliables: la teoría de la relatividad de Einstein y
la de la mecánica cuántica.


                  Un intento de explicar con palabras sencillas su
teoría como para que lo entienda gente ajena a la física, pasaría por
decir que Maldacena relacionó y unificó la “Teoría de la Relatividad”,
que describe el funcionamiento de objetos tan grandes como estrellas,
galaxias o el propio universo, con la teoría de la mecánica cuántica
que analiza el comportamiento de los mundos infinitesimales, como los
electrones o los Quarks.


                  Este porteño es profesor en la Escuela de Ciencias
Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo
en el que trabajó y murió Einstein.


                  Juan es el típico producto de la movilidad social
ascendente de una típica familia de clase media porteña, que hasta no
hace mucho podía enviar a su hijo a la universidad. Luis y Carmen, los
padres de Juan, pudieron darle educación superior también a sus otras
dos hijas. Es aquel sueño que Florencio Sánchez planteba en “Mi hijo
el doctor”.Esa utopía del progreso, cuyo paradigma fue y debería ser
siempre el que nuestros hijos sean mejores y más felices que
nosotros.Juan estudió dos años en Ciencias Exactas de la Universidad
de Buenos Aires y después en la meca científica de la física argentina
que es el Instituto Balseiro de Bariloche.


                  Historias como esta merecen ser contadas porque
ayudan a levantar el ánimo de los argentinos ante tanta basura y
peleas por el poder como hay. Es una forma de reafirmar que los
argentinos aún pueden, como alguna vez pudieron, algo que se ve
reflejado en varios premios Nobel científicos y otros obtenidos.
                  Es una expresión de que en la Argentina no todos son
solo futbolistas, o políticos corruptos, o piqueteros, o delincuentes,
o "la mano de Dios".


                  Los argentinos generalmente descuellan a nivel
mundial en forma individual, pero les es muy difícil lograrlo a nivel
de grupo o equipo, justamente al revés que otras sociedades.


                  Juan Maldacena tenía 30 años cuando recibió el
premio “Javed Husain”, en Hungría, ante 2.000 científicos, cada uno
más famoso que el otro. Los más importantes centros científicos del
mundo lo querían fichar en sus planteles de investigadores. Basta con
mencionar su apellido entre los grandes intelectuales, y estos saben
que se está hablando de un argentino, y de otra Argentina muy distinta
a la que presentan los medios mundiales cada vez que sus gobernantes
se descuelgan con alguno de sus habituales desaguisados, a contramano
del resto de del mundo. La CNN y la revista Time apostaron a él como
futuro líder. Juan extraña las montañas de Bariloche que solía
escalar, y nuestra música folklórica, con guitarra y bombo. Con sus
neuronas Juan supo generar cosas insólitas.

                  En una importante convención de estas mentes
superiores, alguien de la Universidad de Chicago, cambió la letra de
“Macarena” por “Maldacena”. ¿Se acuerda de “Dale alegría a tu cuerpo
Macarena”? Todos se sumaron al coro de esta canción bastante popular
de la historia contemporánea en los Estados Unidos y que fuera la base
de la campaña electoral de Bill Clinton. "Dale alegría a tu teoría
Maldacena", cantaban en esta oportunidad los muchachos.


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Agradecemos a Normando M., por este artículo.

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